PRIMER ENCUENTRO CON EL CRISTO VERDADERO
En el amor que sentimos por el Cristo Vivo y por la Madre Espíritu Santo, por toda su Creación y su bendita Gracia, la que nos hace ser seres reconocidos por Dios, escribimos estas líneas como Bautizados en esta Dispensación de Paz, pidiendo que sea el espíritu, que habita en Uds., el que se goce y viva estas palabras.
Cuando uno empieza a entrar en caminos que son desconocidos lo primero que se pregunta es ¿será verdadero?, ¿será una secta?, ¿será una forma de confundirnos?, ¿será lo que dice la Biblia, que muchos vendrán diciéndose enviados? O definitivamente nos encerramos, por miedo, por cultura, por comodidad, o es definitivamente una mentira, por que no me siento digno de recibir una pequeña verdad que va en contra de todo lo que yo viví, o me dijeron.
¿Se han preguntado para qué Cristo vino? ¿Cuál fue el objetivo de Cristo?, ¿Para qué se hizo hombre? ¿Cómo nos salva? ¿Solo vino a hacer milagros y sanar enfermos? ¿Qué pasa cuando Jesús muere? ¿Qué ocurre en esos tres días, de los que muchos hablan pero nadie explica? ¿Qué relación tiene conmigo la venida de Cristo, su paso por la muerte y la Resurrección?
El sacrificio de Cristo no estuvo en morir en la cruz, sino en que, siendo Dios, el Verbo, el co-creador junto al Padre, el Alfa y la Omega, el Primogénito de la Luz, el soberano celeste, el Dios de los Hombres y de los Ángeles… encarnó en un cuerpo de hombre, para cumplir en obediencia la Voluntad de Su Padre Dios. Ese fue un gran acto de misericordia y de Gracia para el Hombre, y es el Hecho de los Tres Días del paso por la muerte lo que a nosotros nos transforma. Sin este Hecho, su venida no hubiera tenido ninguna trascendencia. Por lo tanto Jesús no fue un Maestro más, sino el Cristo Dios encarnado.
Él dice: “Yo me voy a morir, luego voy a venir como Cristo, no como Jesús, Yo ya no voy a tener tiempo para enseñarles nada, voy a dar indicaciones y después me voy a ir y voy a mandar al Espíritu Santo quien les enseñará y les RECORDARÁ todo”… de ahí en adelante el Hombre tiene las verdades del Espíritu. Esa fue una Gracia, una concesión hecha por Dios a los Hombres, sin que éstos lo hayan pedido ni merecido.
HECHO CRISTICO
El Hecho Crístico consiste en:
- que Cristo es el Verbo del Padre, es decir, Dios Creador como el Padre
- que Cristo vino en Jesús, y Jesús es la presencia carnal, corporal e histórica de Cristo Dios entre los Hombres
- que Cristo en Jesús ejecutó el Plan de Dios en los tres días de su descenso a la muerte
- que en el seno de la muerte el Cristo tomo posesión de ella y la arrebato de manos de los demonios V
- que en el reino de la muerte el Cristo ejecuto la primera gran resurrección de los Santos
- que descendió a los Abismos y tomó posesión de los umbrales
- que alzó la calidad de conciencia de los habitantes de debajo de la tierra,
- que cambio el eje terráqueo para que el planeta estuviera en condiciones de recibir las energías de fuentes cósmicas integradas al Plan de Salvación,
- que abría los cielos a las almas de los Hombres,
- que concedió inmortalidad y vida consciente después de la muerte física,
- que aparto para si mismo a los puros y santos para sus ELOHIM, futuros dioses formados en el cuerpo de Cristo,
- que nos revela al Padre Eterno y nos declara la existencia de un Espíritu de Creación e inteligencia al cual, desde el Hecho Crístico, los Hombres podemos conocer, obtener y vivenciar: EL SANTO ESPIRITU.
Si tú hubieras recibido tanta verdad, ¿serías capaz de guardarla en un cofre, sabiendo que esto va a dar una bendición a toda la tierra?
Esta es la misión de estos sacerdotes, la de guiar y entregar herramientas espirituales a todo creyente, para que lleguen a ser Agentes de un Reino Vivo y caminar con Cristo hacia la Voluntad del Padre. Es por esto que debemos dejar de ser ovejas, y llegar a ser discípulos con conciencia y Verdad.
Tomen estas palabras y miren hacia atrás y vean cómo Dios ha hilado sus vidas para llegar a este punto, a esta opción. Y en la libertad concedida por Cristo, asumir ésta decisión. “El que busca encuentra, el que golpea, le abren…”, dice nuestro Dios.
Cuando uno toma conciencia de la GRACIA, del HECHO CRISTICO, y de la aceptación de que CRISTO ESTA VIVO, sella esta aceptación en el Bautismo:
- POR AGUA, como muerte al pasado, donde Dios ya no se acuerda desde ahí para atrás regalándote una nueva vida sin mancha en espíritu. Agua, para purificar el alma, los sentidos, arrepentirse y perdonar.
- POR FUEGO, que es la nueva vida en el espíritu, bajo su gobierno y la aceptación del magisterio del espíritu Santo.
Dios quiere que todo Hombre se consagre a Él sin distinción de raza, cultura, religión, ni orden social. Lo que importa, como dicen las escrituras, es tener el “Sello en la frente”, lo que se considerará en el momento del paso por la muerte.
No es fácil entregar nuestra vida en manos de un Dios que no vemos, que no conocemos, ni menos escuchamos, porque nadie nos ha enseñado a llegar a tener un encuentro personal con él.
Pero… ¿Si se recibe una verdad nunca antes escuchada, no se caminaría por esta?, ¡No vivan una vida encarcelada, opten por la libertad que Cristo nos promete!, ¿Por qué no nos dejamos de discutir con Dios y nos dedicamos a oír lo que Él nos quiere decir?
Cuerpo de Bautizados de Aconcagua